¿Pueden tomarse en serio las historias de Sirio? Imprimir E-Mail
Voces de Luz - Ufologia

¿Pueden tomarse en serio las historias de Sirio?

 

Jay Ingram

Toronto – Canadá

AUFORA News Update

Miércoles 4 de diciembre de 1996

 

A medida que se acerca rápidamente el invierno, los observadores del cielo están tratando de poder ver Sirio, la más brillante estrella visible en le Hemisferio Norte. Sirio es también el tema de uno de los más perdurable, y muy improbable, idea de la visita extraterrestre a la Tierra.

La historia gira alrededor de la gente del Dogon del oeste de Africa. En el tardío decenio de 1940, los líderes de Dogon mostraron mucho de su conocimiento tribal a dos antropólogos franceses. El contenido en esa ciencia hacía intrigantes referencias a Sirio – no simplemente a la estrella nítida familiar, sino al compañero invisible.

Esta segunda estrella según los dogones está compuesta de un material sumamente denso ("todos los seres terrestres combinados no pueden levantarla") y se mueve en una órbita de 50 años alrededor de Sirio. Los antropólogos estimaron que este conocimiento había sido parte de la mitología de los dogones por varios siglos.

Lo que sorprendió a los occidentales sobre estas creencias es que no era hasta 1862 que el astrónomo Alvan Clark descubra que, desde luego, Sirio tiene una pequeña estrella de compañero apenas visible. Los dogones se le han adelantado a Clark por varios cientos de años.

Este descubrimiento sensacional se volcó en un libro aun más sensacional en 1976 llamado El Misterio de Sirio. El autor Robert Temple tomó la ruta fácil para explicar el misterio postulando que extraterrestres anfibios (!) vinieron a la Tierra hace 5.000 años y trajeron con ellos los secretos de la galaxia, incluyendo la existencia del compañero de Sirio.

La comunidad científica ridiculizaron la explicación de Temple, y los astrónomos destacados, entre ellos Carl Sagan y Ken Brecher, surgieron con la siguiente explicación.

Misioneros franceses habían estado en la región donde los dogones vivían desde el decenio de 1920. En Europa por aquel tiempo una verdadera excitación pública había sido generada por Sirio.

Un examen más profundo del espectro de luz que llega a la Tierra desde el compañero menor de Sirio mostraba que la luz había escapado de un campo gravitatorio enorme. Esto probó que la estrella menor era desde luego – como los dogones habían sostenido aparentemente – sumamente densa.

Brecher y Sagan argumentan que de algún modo los misioneros del decenio de 1920 habían transmitido esa información a los dogones, quienes a la vez la habían incorporado en sus leyendas. Brecher sugirió un escenario en que un hombre de la tribu Dogon le pregunta a un jesuita por sus mitos, y el misionero responde, "¿ve aquella estrella? Son realmente dos estrellas y la estrella invisible es la cosa más pesada hay".

Hay precedentes de la incorporación de información reciente en formatos míticos. Sin embargo, esta explicación, mientras conserva la cordura científica, no tiene el romance de la original. Y no se ha conseguido ninguna mejor hoy.

Mucha de esta teoría y fantasía que he descrito arriba tuvo lugar en el decenio de 1970. En el decenio de 1990, la historia de los dogones todavía vive, aunque los extraterrestres de Robert Temple hayan sido reemplazados por la idea de que los dogones tuvieron la vista increíblemente poderosa (más allá de cualquier capacidad humana conocida) o que ellos aprendieron sobre las estrellas de los antiguos egipcios, quienes tenían telescopios poderosos (de algún modo descuidado por los egiptólogos).

Los argumentos mostrados estos días están basados en las dudas sobre la misma base de la historia. Algunos antropólogos hoy sugieren que los investigadores franceses originales del decenio de 1940, no los dogones, podrían haber impreso conocimientos sobre Sirio en historias reunidas en entrevistas.

Un belga llamado Walter van Beek, quien ha trabajado con los dogones recientemente, encontró que la gran mayoría de esta gente no sabe nada sobre que Sirio tiene un compañero invisible, y nada sobre su masa o su período orbital.

El y sus colegas han anotado que los dogones tienen propensión para el consenso, haciendo esto inverosímil que la historia original fuera la única que unos pocos mayores podrían haber conocido.

Tal vez, los antropólogos originales, conscientes de la existencia de la estrella compacta y de gran masa, leyeron demasiado en las leyendas de Sirio que le relataron a ellos. Escoja su explicación favorita.

Nunca será probado que usted está equivocado.

Comentarios
Añadir nuevo Buscar RSS
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Website:
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 

3.21 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
< Anterior   Siguiente >
Libro de Visitas, Guestbook

Contactar por E-mail