Objetos Voladores No Identificados Imprimir E-Mail

Objetos Voladores No Identificados

 

Leopoldo Fausto Montello

Buenos Aires – Argentina

CIEAO – Centro Investigaciones Especiales Alfa Omega

 

La siguiente es una nota publicada en el Anuario Americano KIER, Año: 1986

La autora es la señora Velia Cinarelli de Montemagno, Directora Eclesiástica del Centro Rosacruz Max Heindel.

Finalizada la misma, el lector conocerá mi comentario.

 

Desde hace muchos años, el mundo está sometido a una gran cantidad de información sobre objetos voladores no identificados, seres extraterrestres, y otros. No hay duda que la vida es mucho más rica que lo que el hombre supone, pues sus limitaciones le impiden ir más allá de sus posibilidades de investigación. Periódicos y revistas, radiotelefonía y televisión se hicieron eco de los descubrimientos de los rusos al fotografiar, con una máquina llamada Kirlian, ondas y líneas de fuerza energéticas, que ellos coincidieron en llamar antimateria.

Max Heindel dio mucha información sobre los siete mundos de nuestro universo y la cadena planetaria, sobre períodos, épocas, razas, etc.; el "Concepto Rosacruz del Cosmos" es tan ajustado en sus apreciaciones que el estudiante llega a consustanciarse a tal punto con esta obra excepcional que una vez que penetra en su esencia, se encuentra cara a cara con la realidad. El candidato a la filosofía de los Misterios Menores es un individuo serio, reflexivo, responsable, que, habiendo agotado sus recursos en los niveles naturalmente humanos, busca la explicación de muchas cosas a través del conocimiento esotérico; dichas explicaciones no están reñidas con las leyes que mueven el Universo. El neófito aprende así a hablar poco de lo que sabe, y nada de lo que no sabe. Tiene conciencia de que la vida es un "eterno ahora", que a cada instante se está descorriendo el "Velo" ante sus ojos, y que el aprendizaje es lento pero positivo. Como el hombre de laboratorio, pasa sus horas disponibles estudiando, observando, meditando, y, a fuerza de disciplina método y perseverancia, llega a concretar, en parte, su ideal: conocer su origen y su predestinación. De manera que este hombre, que entra en la Escuela de Misterios de Occidente, sabe que el "silencio" es parte de su formación y nunca comenta sus experiencias espirituales con quien no esté en su mismo nivel de información. Nuestro Instructor formuló una advertencia muy seria sobre esto; sabiendo que el desarrollo espiritual puede interrumpirse por lo anteriormente expresado, nadie que aprecie realmente estas enseñanzas se prestará a hablar sobre experiencias extrasensoriales traídas de los Mundos Siderales. A Max Heindel, los conocimientos le fueron suministrados, en casi su totalidad, por los Hermanos Mayores de la Orden Rosacruz, ya que él estaba facultado, como receptor, para asimilarlos.

Sin entrar en lo pragmático, podemos considerar el valor de lo antedicho, ya que Max Heindel fue elegido como mensajero espiritual, siendo que él estaba por tomar la quinta Iniciación por ese tiempo. Entre la orientación que se da al estudiante, se advierte que sea cuidadoso con las lecturas, pues leer quizá no sea tan importante como asimilar, o Digerir lo que se lee.

Según Max Heindel, el plan de los Hermanos Mayores está bien delineado. Ellos secundan la Obra de Cristo, y el hombre de Acuario se apresta para dar el paso necesario dentro del cristianismo. En nuestro aprendizaje, hemos entendido que Cristo – Jesús "entró" en la Tierra como un hombre entre los hombres, por su propia voluntad, porque nuestro maestro lleva implícita, dentro de sí, una síntesis de las Leyes Cósmicas y jamás hubiera transgredido ninguna de ellas. Todos los seres que secundan ese plan de amor son Huestes Angélicas, Hermanos Mayores, Hierofantes de los Misterios Menores, Adeptos y otros, que podrían reencarnar en una de las lunas de Júpiter, pues aquellos que han terminado la rueda del destino están capacitados para dejar este planeta. Pero todos ellos se han vuelto seres de compasión y permanecen en el cinturón etérico de la Tierra, ayudándonos en nuestra evolución.

¿Nos asombraría que ellos viajen en naves espaciales etéricas? Su adiestramiento para auxiliar, en un momento dado, a un continente por razones que escapan a nuestra comprensión, puede pasar por un temblor de tierra, una inundación o cualquier otro cataclismo. ¡Cuántas veces nos hemos azorado por algo que parecía imposible resolver y, de pronto, todo vuelve a ser normalmente humano! Hay seres que, en un segundo pueden atravesar el espacio para una misión determinada, y, en su recorrido tan veloz como la luz, sólo podríamos distinguir colores, llamas, fuego o figuras brillantes que pueden confundir al más sagaz por el rápido movimiento.

Ahora, pasamos a detallar una parte de una lección enviada por la Sede Central a los estudiantes rosacruces.

 

OVNIS

 

...La idea de que seres desconocidos, del espacio exterior custodian a la humanidad provocó una simpática respuesta en la imaginación de mucha gente que alimenta la esperanza de que una raza ignota haya venido, en naves espaciales, para auxiliar a la humanidad. Entre muchas cosas, debemos recordar que la realidad posee varias facetas. Si observamos una silla a través de un espejo y tratamos de moverla tocando el espejo, llegaremos a la conclusión de que la silla no es real; sin embargo, sabemos que dicha silla ciertamente es real. Lo que entonces percibimos es una imagen del espejo, que no posee en sí las propiedades de la silla. De manera semejante, si durante largo rato observamos un trozo de papel rojo, y luego desviamos la mirada, subsistirá en nosotros una imagen visual. El fenómeno es real pero subjetivo, y no puede ser objeto de medición científica.

Las propiedades de los llamados Ovnis parecen indicar que éstos pueden afectar la materia física. Las observaciones simultáneas mediante visión y radar demuestran el hecho de que algo del fenómeno se define en el espacio. Sin embargo, estas observaciones no constituyen evidencia suficiente como para demostrar que dichos fenómenos son objetos "sólidos". Es evidente que dichos objetos pueden percibirse visualmente, y su conductibilidad eléctrica puede producir un eco de radar. Pero, la naturaleza sólida de este fenómeno se cuestiona todavía más cuando consideramos que las percepciones visuales en general no son corroboradas por percepciones en el radar. Entonces, observamos que solamente se produce en el radar un eco.

A veces, estos fenómenos se perciben como figuras semejantes a nubes, con un halo nebuloso interpenetrante, o simplemente como algo de brillo variado. El comportamiento del fenómeno Ovni está fuera de las leyes físicas; por lo tanto, fuera de los objetos sólidos. Algunos de ellos parecen viajar a miles de kilómetros por hora a través de la atmósfera, efectuando giros en ángulo recto sin desintegrarse. Una comprobación científica asevera que se mueven sin la resistencia normal del aire. Otras veces se ha visto un cambio en la silueta del objeto en cuestión, mientras giraba a gran velocidad.

Los estudiantes rosacruces saben que la Tierra posee un cinturón o una subdivisión que se denomina región etérica. No se desmiente el hecho de que la materia física es afectada por los Ovnis. En ciertas condiciones, las "sustancias" etéricas pueden llegar a mover objetos químicos densos. Esto está demostrado en el "Concepto Rosacruz".

Un auxiliar invisible que posee el vehículo llamado cuerpo del alma, al salir de su cuerpo denso puede atraer hacia sí átomos físicos cuando lo desee o sienta la necesidad de corporizarse en algún lugar que esté lejos de donde ha dejado su cuerpo físico.

Volvamos a los Ovnis: en ocasiones, éstos pueden ser detectados por el radar y hasta pueden activar sensores eléctricos. Sus sonidos etéricos pueden ser escuchados y sus siluetas fotografiadas. Los Ovnis no solamente pueden desplazarse a mucha velocidad, sin resistencia atmosférica, también pueden cambiar de forma en un instante. Son susceptibles de levitación y gravitación. Como la región etérica es la fuente de energía física, eso explicaría la aparición de luces brillantes, colores predominantes, niveles de radiación y efectos eléctricos insólitos. Además, al estudiante rosacruz se le ha informado desde hace mucho tiempo que el éter está aumentando en nuestro planeta, lo cual produce visión etérica en muchas personas. Esta visión tiene lugar a través del nervio óptico, más que en la retina.

Hay ciertas regiones que tienen más capacidad para atraer grandes corrientes de éter, en ciertas condiciones, esto ocurre especialmente en lugares cuya atmósfera es seca y eléctrica. Esto explicaría porqué se determinan ciertas áreas como posible contacto con dichos seres "extraterrestres".

La región etérica es el hogar de seres cuyos cuerpos están compuestos por éter, así como nuestro cuerpo denso está compuesto por materia química sólida. Estos objetos solamente pueden ser interpretados por clarividentes positivos, muy bien entrenados en una escuela esotérica.

Es interesante saber que, a pesar de que, hasta ahora, sólo una mínima parte de la población mundial experimentó este fenómeno, la mayoría de las personas desea creer en la existencia de visitantes extraterrestres. El célebre psicólogo Carl G. Jung se interesó por la motivación psicológica que se oculta detrás de la creencia en las máquinas del espacio exterior.

En este siglo en el que el materialismo científico (según expresión de Max Heindel) ha "lanzado los últimos vestigios de espiritualidad contra la pared", no sería raro que la humanidad estuviera sufriendo "hambre" espiritual, deseando ser "salvada" del materialismo en el que está inmersa. Una humanidad que marcha hacia el excesivo control científico, por el cual la energía nuclear, hasta donde se sabe, se usa para asuntos bélicos, no puede aceptar la ley espiritual tal como la dio el cristianismo a través de su fundador, nuestro Señor el Cristo.

Mucha gente vive desprevenida, inconsciente de su divina naturaleza espiritual, y la idea de ser "salvada" por una raza superior es, sin duda, tentadora. Lo que esas personas ignoran es que al rendir pleitesía a la interpretación de los llamados Ovnis están confirmando el mismo materialismo que ellos desean trascender.

La interpretación popular del fenómeno postula que la ciencia avanzada y la sapiente mecánica de los "hombres de los platos voladores" curarán los males de la humanidad. Sin duda, la trampa reside en el hecho de que el conocimiento científico y la tecnología moderna de nuestra Tierra jamás resolverán las aflicciones de la humanidad.

Creemos firmemente que la hermandad universal surgirá cuando la humanidad se haya "Cristificado" de verdad. Cualquier otro sustituto sólo sirve para desviar la conciencia de la responsabilidad espiritual que a cada uno atañe. Esto está confirmado por la filosofía rosacruz, la cual sostiene que el Universo fue creado por una inteligencia Divina, cuya sabiduría es inagotable, al punto de crear diferentes estados de materia (Ver "Concepto Rosacruz del Cosmos").

El peligro de la interpretación de este fenómeno etérico es que puede retardar el reconocimiento de la naturaleza espiritual del hombre, que es inherente al proceso de evolución cósmica y puede reducir todas las cosas trascendentes a niveles de experiencias sensoriales. De esta manera, puede ser obstaculizado el progreso y el crecimiento internos, al punto de que una parte de la humanidad puede sufrir un retraso en el desarrollo de las facultades de percepciones espirituales. Si el hombre cree que una raza no humana entrará en nuestro globo terráqueo como un "Deus ex macchina", ¿para qué tendremos que realizar cualquier esfuerzo para desarrollar nuestra capacidad pensante, intelectual y devocional?

El hecho de depender de entidades externas es contrario a las enseñanzas rosacruces cuyo principal objetivo es construir la confianza en uno mismo. La historia de secuestros por hombres que viajan en "platos voladores" gira en torno de experiencias psíquicas traducidas inconscientemente en términos sensoriales. Para los estudiantes espirituales de una Escuela de Misterios, el fenómeno constituye un hecho diametralmente opuesto al principio divino del libre albedrío.

La fenomenología está muy lejos de ser el método correcto a la experimentación para confirmar la existencia de otros mundos.

La región etérica que envuelve a nuestra Tierra está poblada por seres etéricos, trátase de un mundo parecido al nuestro en el proceso, en el cual actúan el bien y el mal. Los buenos integran el Plan que trabaja en la Obra de Cristo, y los contrarios son una clase de seres que, como muchos de aquí, en la Tierra, engañan y confunden a los pocos versados en el cristianismo verdadero. El discernimiento, pues, debe venir siempre en ayuda de nuestro planeta: la atmósfera se está tornando diáfana, el éter planetario se vuelve más denso y penetrante. Cuando la humanidad tome conciencia de su Yo Interno (Yo Superior), desarrollará facultades especiales, las cuales, con el tiempo, le abrirán nuevos horizontes. Es de esperar que los estudiantes rosacruces promuevan este concepto en cualquier parte del mundo, pues nuestra misión es clarificar temas como estos que producen confusión e inestabilidad emocional en muchas personas.

 

COMENTARIO:

Para quien, aún no accede a las enseñanzas y filosofía Rosacruz, este artículo es revelador y abre perspectivas ignoradas y por supuesto, a una infinidad de elucubraciones y porqués.

La concepción Rosacruz del Cosmos, de acuerdo a lo que interpreto, no es algo totalmente esotérico, está estrechamente ligada a realidades físicas, a sentimientos y percepciones humanas, pero muestra estas realidades y cualidades de la persona, a través de una filosofía que va mucho más allá de los conocimientos adquiridos en las aulas o en las bibliotecas, digamos ortodoxas.

Una de las premisas fundamentales de esta doctrina es "hablar poco de lo que se sabe", por eso sólo haré un muy sucinto comentario sobre este artículo.

Acá se exponen no teorías, sino afirmaciones y así nos corroboran lo ya leído en otras publicaciones (por ejemplo "El Enviado" de J. J. Benítez) que se han prestado y prestan a polémicas y controversias de todo tipo <<sobre todo por parte de cerrados teólogos>> (o pseudo teólogos) que no comprenden que no está en juego discutir la esencia del "Enviado" ni sus poderes sobrenaturales (llegamos a convencernos de que no hay tal "sobrenaturalidad", sólo la "naturalidad" inherente a toda obra del Supremo), sino <<comprender y asimilar>> las enseñanzas de lo Superior.

Y así llegamos a desentrañar uno de los enigmas más apasionantes de todos los tiempos: los Ovnis.

Vemos entrelazadas, mística y materialidad; así como están indisolublemente unidos (acá en la Tierra) espíritu, mente y cuerpo físico; vemos digo, a estos ingenios, puramente materiales, consubstanciados a los "seres" que observan y atienden nuestro desenvolver.

El símil de la "silla en el espejo" nos revela la objetividad y subjetividad del fenómeno real. Como no es menos real la existencia de mundos paralelos, en este caso, "el cinturón etérico" un mundo parecido al nuestro en su proceso, en el cual actúan el bien y el mal. No nos están dirigiendo, sino dándonos a elegir, haciendo uso de nuestro libre albedrío, el camino correcto o no.

Pero, volvamos a los Ovnis: no son portadores de <<salvadores ni redentores>>, esa Redención y Salvación está en nosotros mismos, en nuestra conciencia y en esa espiritualidad que cada vez parece más lejana, dado el arrollador avance científico de nuestra era.

Conciliemos pues esta realidad <<real>> (perdón por la redundancia) con la esencia Divina que anida en todo ser humano y veamos a los Ovnis como el vehículo material que nos hace acceder a la comprensión del mensaje que los Espíritus Superiores nos están brindando.

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