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MOISES, Anatomia de Un Contacto
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ANATOMINA DE UN CONTACTO

MOISES

 
 

 

 

A nuestros hermanos Hoara, Woodok, Link, AH, Maclero, Ithacar:.. y a cuantos otros les acompañan en su viaje redentor a este planeta.

 

 

 

 

Autor Lice Moreno por la Asociación Adonai

Dibujos Pedro Osés y Uccio Sgroi

I.S.B.N. 84-398-4686-7

Depósito Legal NA-969-1.985

 

 

Hace mucho tiempo, escuchamos una extraña historia de labios de un contactado. Más o menos, y como podemos recordarla decía así:

"Cierto día fui llevado con un platillo volante a la Luna Negra o satélite artificial, construido por Ellos y que permanece en la cara oculta de nuestro satélite natural Luna. Al parecer y según me informaron, se trataba de un ingenio elaborado hace milenios por su tecnología superior, con el fin de equilibrar las fuerzas gravitacionales de nuestro Sistema Solar...

Estos extraterrestres de bellísimas facciones, me introdujeron en una espaciosa sala, repleta de tubos metálicos, que semejaban a torpedos de submarino. La luz era ambiental y no parecía salir de ninguna lámpara en especial, sin embargo todo estaba iluminado con un pálido brillo reconfortante. Me acerqué un poco más a estos extraños tubos y quedé petrificado al comprobar que los rostros de los seres que allí yacían dormidos, eran conocidos por mí al haberlos visto en la Tierra.

‑¿Cómo es posible?... pregunté; ¿los habéis traído conmigo en el mino viaje...?

‑No, querido Eugenio, éstos que tú estás viendo no son de vuestro mundo, sino del nuestro; sus espíritus son Santos y están en misión sobre la Tierra, utilizando un cuerpo que es el que tú conoces; siendo ésta su verdadera identidad dormida que espera ensamblarse con su alma operativa entre vosotros, para regresar a sus planetas de origen.

‑No acabo de comprenderlo,  ¿podrías explicármelo mejor...?

Nuestro contactado sólo recibió una respuesta clara y concisa:

“ESTAN EN EL MUNDO,  PERO NO SON DEL MUNDO"

 

MOI SES

¿Moisés contactado?... ¿Por qué no?...

Y no ha sido el único de su tiempo. Ha habido muchos más, que como en la actualidad, han sido programados para ser el Verbo hecho carne, el pensamiento del Señor manifestado, la voluntad del Altísimo, operante a través de instrumentos de naturaleza humana en sintonía con la naturaleza divina.

¿Por qué tanto escepticismo? ...¿Por qué tanta maravilla? ...¿Por qué esta imposibilidad para el hombre­Dios que encarna la. Inteligencia Cósmica?...

¿Estáis en condiciones de replicar con vuestra ínfima y primitiva inteligencia? ...¿Sois conscientes de la verdadera naturaleza del Dios viviente? .... ¿Tenéis, por casualidad, el conocimiento de sus ilimitados poderes? .... Hablad y contestad.

¿Qué hacéis vosotros con el género viviente que está sometido a vuestros poderes y del que sois los reyes?...

¿Os hacéis replicar cuando decidís su muerte, su destino evolutivo?...

Cierto, no sois Dioses, y esto está demostrado por vuestra nefasta obra; por la incapacidad de guiar, según las leyes de la creación, todo lo que os ha sido confiado por el Creador. Vosotros hombres, todavía sois instrumentos ejecutivos y no directivos.

Vuestros poderes de ejecución en el plano material en el que vuestra inteligencia es operante, no son enteramente conformes al querer directivo, sino que por el contrario, son opuestos, y ésto porque rehusáis someteros a las supremas leyes de los instrumentos de dirección de quien está en grado de gobernar las cosas creadas, con la virtud y la sabiduría de la Inteligencia Cósmica.

He aquí la necesidad del "contactado", de aquél que acepta, con lo que conlleva, seguir consciente e incorruptiblemente el (querer) del Supremo, para hacer aquello que debe hacer; para decir aquello que debe decir; para que la voluntad del Altísimo sea hecha.

¿Fue Moisés uno de . estos ejecutores?. ¿Por qué la Historia no debería repetirse?. ¿Quién habría podido prohibirlo?...

El Reino de los Cielos, no es el reino de 1a Tierra. Los reyes del Cielo, no son los de la Tierra.

Jesucristo hubiera. sido rey de la Tierra si hubiese sido de este mundo, pero no lo era.

Los contactados, mediadores entre los hombres y lo divino han existido, existen y existirán hasta que los hombres no se vuelvan Dioses y hagan cosas justas, grandes y cuerdas, como hacen Ellos.

E.S.

 

ANATOMIA DE UN CONTACTO

Sabido es que cuando se investiga el "contactismo" como fenómeno operante en nuestro tiempo y como realidad mesiánica de una conciencia evolutiva superior que nos visita, se nos olvida también otros momentos históricos y otros personajes decisivos, para potenciar la idea de que, efectivamente, somos en todo momento y circunstancias visitados y engendrados por civilizaciones del espacio.

Ahondando en este pasado, nos interesa analizar los distintos aspectos del contacto establecido por Moisés y estos seres espaciales. Y para hacerlo, usaremos cronológicamente el relato bíblico existente, pero lo redimensionaremos en el campo de la hipótesis, para adaptarlo a una nueva lógica más actual y más acorde a nuestra tecnología superior.

Puede argumentarse que derribamos cierta forma dogmática de interpretar lo que se ha llamado y considerado como "intocable", pero es bueno que se reflexione en el hecho de que no existe otro tratado histórico más completo que la fuente citada, y es a la luz del análisis científico donde se deben encuadrar estas hipótesis.

 

SEÑALAMIENTO DEL PUEBLO JUDIO

Podríamos comenzar preguntándonos por qué se complace el Cielo en este pueblo, para señalarlo y designarlo como la fuente de la revelación. Nuestra respuesta tiene dos direcciones definidas: En primer lugar, una clara y concreta dentro del campo genético: Los Elohim o extraterrestres que interpretan la jerarquía directiva (no ejecutiva), contemplaron en los hebreos ciertas características que les hacían más propicios para un cultivo cósmico, capaz a su vez de engendrar una raza más evolutiva que el resto. Es de considerar el señalamiento que se hizo en Noé, a través de su salvación de las aguas, como depositario de ese código genético que se diferenciaba de sus contemporáneos. Asimismo, Abraham es designado para continuar esta selección, en cuanto que, por parte de los extraterrestres se le asegura: "Tu estirpe será más numerosa que las estrellas del Cielo". Nos imaginamos por tanto a Abraham, cohabitando con todas las mujeres de la tribu, sabedoras éstas del señalamiento divino de esta gene. Y a pesar de que algunos crean que somos irreverentes con esta figura bíblica, queremos confirmar que efectivamente fue así, dado que entonces la Tierra, en fase de crecimiento, no rechazaba el incesto, juntándose entre hermanos. Y los patriarcas vivían muchísimos años, no sólo con una mujer sino con muchas, ya que la fuerza de la tribu radicaba en el número de guerreros. No es así ahora, que los nacimientos y la superpoblación han codificado para el hombre, pautas diversas de aquellas ancestrales, y existe un natural rechazo al incesto o la poligamia, por estar la célula­ cósmica‑Tierra saturada de enzimas‑hombres.

Se ha dicho también por determinados hermetistas, que la llegada del Avatar Jesús el Cristo, debería estar precedida de una selección genética más evolutiva que el resto de los humanos poco desarrollados que vivían en torno a estos primeros patriarcas. La Virgen, en consecuencia, era el prototipo maternal idóneo de este pueblo, habiendo memorizado la clave extraterrestre dada a sus predecesores: Noé, Abraham, David, etc. etc.... Todos en definitiva eran el cimiento genético que requería de un progresivo desarrollo en el tiempo y que propiciaría en las mejores condiciones el nacimiento del Genio Cósmico jesús.

Es de imaginar, que jesús desde su dimensión, eligiera una estirpe y una madre propicias, y que pudiera ésta ser inseminada con un semen venido de las estrellas y por tanto no humano. A este respecto, se dice  esotéricamente que la madre es inseminada psíquicamente por el hijo, antes de que el vehículo físico hombre, la fecunde para dar comienzo la gestación. Según esta fuente, somos cada uno de nosotros a elegir nuestro cuerpo desde la dimensión astral y decidimos cuándo y cómo debemos encarnar, utilizando el instrumento físico de la pareja para hacerlo. En mayor medida lo debía hacer el Cristo, que encarnaría a través de Jesús, por medio de una doncella hebrea, que a su vez encarnaba un espíritu infinitamente amoroso.

La otra línea hipotética de trabajo . nos acerca a la reflexión de la contemplación natural de las causas y los efectos. "Una generación pare a 1a. otra". Es decir, la semilla de la continuidad y la "sal y la levadura", traídas por conciencias galácticas e inseminadas a forma de código en el primate humano, siguieron cosechándose de temporada en temporada y llenando los graneros de la humanidad, a través de su crecimiento y posterior siembra en las anteriores razas a los judíos. Nuestras investigaciones, que ahora no reflejaremos por prolijas y extensas, nos hacen resumir esta marcha o paso, en torno a un origen primigenio situado en los blancos, venidos de Alfa Centauro; los rojos, venidos de las Pléyades; los negros, venidos de Orión y los amarillos, venidos de Proción; formando todos ellos el primer colectivo humano enriquecido por los aportes genéticos de estos orígenes y que a su vez constituyó la raza poderosa y gigante mutolteca. Crecida ésta y desarrollada, fue guardado el semen o grano de esta cosecha para la siguiente etapa evolutiva; los lemures, que a su vez entregaron el testigo a los atlantes, los cuales se delegan en los egipcios y éstos crecen y decrecen en la misma medida, para hacer la entrega del código de la continuidad en los dominados y sumisos hebreos, que en este pasaje histórico son precisamente nuestros protagonistas.

De esta manera hemos sintetizado en forma conceptual nuestras dos fuentes de trabajo. Ni qué decir tiene que su desarrollo podría habernos ocupado mucho más, pero debemos seguir con nuestra intención de iluminar subjetivamente nuestro contactado Moisés, situándole ahora en el marco histórico que le corresponde dentro de estos pueblos.

Hay que recordar antes de todo a un personaje‑guía que fue contactado para conexionar a egipcios y judíos; nos referimos a José, que interpretó los sueños del faraón y contribuyó al engrandecimiento de sus contemporáneos hermanos de raza. Pero como escrito está, los siguientes monarcas olvidaron el hecho en la medida que decrecían poco a poco en virtudes y conocimientos, contemplando el desarrollo evolutivo de la minoría hebrea, dentro de su estructura social y política.

"Se alzó en Egipto un nuevo rey, que nada sabía de José y que dijo a su pueblo: "Mirad, los israelitas son un pueblo más numeroso y fuerte que nosotros. Tomemos precauciones contra él para que no siga multiplicándose, no sea que en caso de guerra se una también él a nuestros enemigos, para luchar contra nosotros y salir del país". Les impusieron pues, capataces para aplastarlos bajo el peso de duros trabajos; y así edificaron para el faraón las ciudades de depósito: Pitom y Ramses. Pero cuanto más les opriman, tanto más crecían y se multiplicaban, de modo que los egipcios llegaron a temer a los israelitas. Y redujeron a cruel servidumbre a los israelitas... El rey de Egipto dio también orden a las parteras de las hebreas, diciéndoles: "Cuando asistáis a las hebreas, observad bien las dos piedras: si es niño hacedle morir; si es niña, dejadla con vida". Pero las parteras temían a Dios y no hicieron lo que les había mandado el rey de Egipto, sino que dejaban con vida a los niños. Llamó el rey de Egipto a las parteras y les dijo: "¿Por qué habéis hecho ésto y dejáis con vida a los niños? ". Respondieron las parteras al faraón: "Es que las hebreas no son como las egipcias. Son más robustas, y antes de que llegue la partera, ya han dado a luz". Y Dios favoreció a las parteras. El pueblo se multiplicó y se hizo muy poderoso."

Como vamos a ver a lo largo de todo el estudio, debemos siempre interpretar tres niveles de lectura, en cuanto a los textos sagrados se refiere (digo textos sagrados por utilizar un adjetivo más usado, puesto que para nosotros son documentos históricos y científicos a investigar), el nivel físico, el psíquico y el espiritual, respondiendo a la trinidad que forma esencialmente al hombre como ser racional e inteligente.

Queremos proseguir diciendo que efectivamente no sólo habría dos parteras en aquella sociedad, y además, el alumbramiento, oficio más viejo del mundo, era conocido muy bien por los egipcios, que gozaban de una ciencia médica, heredada de los atlantes (perfectamente probada en nuestros tiempos, donde la conservación y momificación, por citar algún ejemplo, nos supera), por tanto mal podrían ser engañados éstos en cuanto a la afirmación de las comadronas. Pensamos más bien, que se nos intenta referenciar el crecimiento racial de aquel pueblo, ante el temor egipcio de ser desbordados por la minoría sometida. La denominación racial es una constante en nuestra marcha evolutiva. Desgraciadamente siempre hay un dominador y un dominado.

Prosigue el texto diciéndonos:

"Concibió la mujer y dio a luz un hijo; y viendo que era hermoso lo tuvo escondido durante tres meses, pero no pudiendo ocultarlo ya por más tiempo, tomó una cestilla de papiro, la calafateó con betún y pez, metió en ella al niño y la puso entre los juncos a la orilla del río. La hermana del niño se apostó a lo lejos para ver lo que pasaba.

Bajó la hija del faraón a bañarse en el río y mientras sus doncellas se paseaban por la orilla del río, divisó la cestilla entre los juncos y envió una criada suya para que la cogiera. Al abrirla vio que era un niño que lloraba. Se compadeció de él y exclamó: "Es uno de los niños hebreos". Entonces dijo la hermana a la hija del faraón: ¿Quieres que yo vaya y llame una nodriza de entre las hebreas para que te críe este niño?".. "¡Vete!", le contestó la hija del faraón. Fue pues la joven y llamó a la madre del niño, y la hija del faraón le dijo: "Toma este niño y críamelo, que yo te pagaré". Tomó la mujer el niño y lo crió. El niño creció y ella lo llevó entonces a la hija del faraón, que lo tuvo por hijo y le llamó Moisés".

Curiosamente, esta historia del río y de la cesta se repite exactamente igual en detalles y formas en la cultura china, así como en Mesopotamia con el rey Sargón de Agadé, que fue dejado por su madre en el río, de igual manera que Moisés. Parece que en estos casos, así como en el de otros seres decisivos para la Historia, la paternidad no es referida ni localizada; ejemplos vivos los encontramos dentro de la tradición judeo­cristiana, en Jesús el Cristo, o por citar otro personaje aún más viejo, en Noé, cuya referencia la tenemos a su vez en los documentos del Qumram o Papiros del Mar Muerto, donde se hace alusión a una paternidad extraterrena donde el hecho en sí era perfectamente conocido y transmitido por la tradición, que aseguraba cómo los "Hijos del Cielo" habían engendrado e instruido al hombre.

"...Ella concibió y engendró un hijo, cuya carne era blanca como la nieve y rosada como una rosa; sus cabellos, limpios como la nieve; sus ojos, tan bellos, que cuando los abría iluminaban más que el sol, toda la casa entonces resplandecías apenas depositado por la partera (en su lecho), abrió 1a boca y levantó su voz al Señor de la justicia. Su padre, Lamec, tuvo temor de este hijo tan singular y fue a buscar a Matusalén, su propio padre, y le dijo: He puesto en el mundo un niño diferente a todos los demás. No es como los hombres, se asemeja más a los Hijos del Cielo. Su naturaleza es diversa de 1a nuestra..."

Teniendo este texto como trasfondo de toda la cuestión, comprende uno que Lamec no está muy seguro de la paternidad de ese niño y que haga preguntas impertinentes a su propia esposa.

"...y entonces yo pensé dentro de mi que ella había concebido por obra de los vigías celestes, y que por los ángeles había sido instruida. Por eso mi corazón cambió dentro de rrn con respecto a ese niño."

También Noé interpretó un papel significativo y paralelo al de nuestro personaje central. Otros seres muy decisivos para la religiosidad de otras culturas, nacen a su vez de un padre no humano. No digamos nada de la mitología en sí, donde las uniones de los dioses y los hombres se repiten constantemente, viniendo al mundo héroes o sabios de cada pueblo. En fin, tendremos que aceptar el hecho de que existe un factor, "bien divino"; bien, "no humano" en el nacimiento de individuos cuya personalidad o actos han influido decisivamente en el avance del hombre.

La inseminación artificial no es una técnica que pudiera ser conocida por los judíos, y claro está, mal podrían éstos explicarla en su lenguaje; es de suponer que se arroparan en el simbolismo o la leyenda para llegar de alguna manera, a esa forma primaria de cultura, que evidentemente no comprendía nuestra tecnología medica. Por tanto este personaje del niño sobre las aguas nos hace remontarnos a una matriz genética para el hombre: "Los hijos de los dioses se juntaron con las hijas de los hombres"; o lo que es lo mismo, los extraterrestres fecundaron a las mujeres destinadas al efecto, y alumbraron sobre la Tierra espíritus más elevados. Y así tuvo que ser, puesto que una conciencia o inteligencia cósmica no podía cohabitar con un vehículo tan imperfecto como aquella primitiva máquina humana. Fue necesario, en todo caso, traer una semilla del espacio de una raza más evolutiva, capaz de resistir o acoplarse a la conciencia superior, que debía operar en la Tierra. La consecuencia está clara por tanto: "Moisés, al igual _que muchos otros, no era un humano corriente, su gene era extraterrestre". Y por referencia a este respecto, deseamos testimoniar algo que resulta importante, tanto por la credibilidad de quien lo dijo, como por el hecho en sí: Me refiero a la noticia que en vida del propio Einstein dio Eugenio Siragusa, contactado de los extraterrestres, en relación a la genética que este famoso científico poseía: "La genética de Einstein, al igual que la de Leonardo da Vinci, y otros, no es D.N.A., sino G.N.A. o genética cósmica venida de las estrellas y por tanto más evolutiva" y así resultó, dado que a su muerte, un estudio anatómico‑forense dictaminaba lo siguiente:

"Pais, 1/3/85.‑ El cerebro de Einstein contiene más células que uno normal, según un reciente estudio: El cerebro de Einstein tenía un 75% más de un tipo determinado de células, que el cerebro medio humano, según informaciones publicadas recientemente en la prensa norteamericana. La autora de esta afirmación es una catedrática de anatomía de la Universidad de California en Berkley, Mariam Diamond, que ha estudiado pequeñas partes del cerebro...".

No queremos con ésto decir que el padre de este científico fuera precisamente extraterrestre, sino su genética, y más concretamente el aspecto psíquico que representa una cuarta parte de la misma, siendo las dos terceras restantes el componente material. A modo de referencia alusiva, introducimos un comunicado extraterrestre al respecto y su representación gráfico ­matemática en hoja aparte para afirmar que existe una manipulación en el plano psíquico por parte de estos "seres celestes" capaz de alterar positiva y asombrosamente el comportamiento de individuos predispuestos sobre valores reales de justicia, paz y amor universales:



 
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