Bienvenid@ Visitante
Cómo Insonorizar Imprimir E-Mail

Música Propia: VinsMarti.es

 

              ACÚSTICA RÚSTICA

Índice: Qué es y para quien es Acústica Rústica

        1. El sonido y las ondas ¿qué son?

           1.1   Definición de sonido humanamente audible
           1.2   Definición de onda
           1.3. Como se propaga el sonido

        2. ¿Qué es el ruido?

            2.1 Definición de ruido
            2.2 Tipos de ruido
            2.2.1 Ruido aéreo
            2.2.2 Ruido de impacto
            2.2.3 Ruido estructural
            2.2.4 Ruido de fondo
            2.2.5 Ruido estacionario
            2.2.6 Ruido impulsivo
            2.2.7 Ruido rosa
            2.2.8 Ruido aleatorio
            2.2.9 Ruido blanco

         3. ¿Qué es un dB?

            3.1 Definición.
            3.2 En cuanto a la suma
         4. Tipos de materiales de aislamiento acústico
        
            4.1 Clasificación (según sus capacidades)
            4.2 Materiales aislantes
            4.3 Materiales absorbentes
            4.4 Materiales antivibratorios
       
         5. ¿Vemos algún caso práctico?
          
            5.1 Caso A
            5.2 Caso B
            5.3 Caso C

Qué es y para quien es Acústica Rústica

                   Un buen día un cliente me llama por teléfono y pregunta:
                   ¿Es usted el “INSONORIZAÓ"?
                   En ése momento tuve la intención, casi como acto reflejo de explicarle: somos una empresa instaladora de materiales y soluciones de aislamiento acústico especializada en tratamiento del ruido y contaminación acústica, pero el término INSONORIZAÓ me pareció tan simpático como certero, así que sin más florituras innecesarias le respondí “SÍ SOY EL INSONORIZAÓ”.
                 
                   A partir de entonces comenzó a desarrollarse la idea de Acústica Rústica como puente de comunicación, ya que un licenciado en Derecho, un médico, un carpintero, un pintor o cualquiera que no esté relacionado con el “gremio acústico” no tiene por qué saber de acústica, al igual que yo no sé de medicina, pintura, etc., pero en un momento puntual puede tener necesidad de acceder a un mínimo de conocimiento para poder solucionar su problema, o incluso contratar a un profesional para ello.
                                                                                    
Acústica Rústica es simplemente un compendio de experiencias de un servidor a lo largo de años como “solucionador” de  problemas reales de ruidos a multitud de clientes.
En todos estos años he podido observar que la comunicación con los clientes afectados era realmente difícil, ya que ¿cómo le haces saber a alguien “cuanto ruido”, “cuanto te molesta”, de donde viene, como se transmite…etc.?
Pues bien, casi involuntariamente he tenido que desarrollar un lenguaje accesible y metáforas disparatadas para interlocutores “profanos” y ajenos a la profesión, que necesitaban y querían entender “el problema” y sobre todo cómo se soluciona sin necesidad de cursar una ingeniería.

Acústica Rústica, como seguro habrás adivinado por su singular título, no es un tratado científico y tampoco lo pretende en ningún momento, por el contrario he tratado la materia con cierta dosis de humor, con la esperanza de conectar y hacer amena lo que de otra forma supondría, creo, una tarea tediosa.
Así pues, podemos aseverar que Acústica Rústica es un manual práctico, para profanos, en el que se trata de “traducir” al contexto cotidiano los conceptos y soluciones a los problemas de ruido más comunes que nos afectan en nuestra casa, oficina, negocio, etc.
Por todo ello, te agradezco de antemano que lo leas y para mí sería genial que te fuera de utilidad, y por supuesto una enorme satisfacción.  




¿Qué es el sonido? y ¿una onda? y ¿cómo se propagan?

A groso modo todos sabemos o intuimos de qué van estas cuestiones, pero algo más de exactitud y conocimiento nos ayudarán a entender “el asunto”. Vamos a tratar de explicar éstas cuestiones de forma lo más amena y práctica posible.

Empezaremos con algunas definiciones formales, pero no te aburras, a continuación lo explicaremos a nuestra manera (tuya y mía).

1. Definición de sonido humanamente audible:

El sonido humanamente audible consiste en ondas sonoras que producen oscilaciones de la presión del aire, que son convertidas en ondas mecánicas en el oído humano y percibidas por el cerebro. La propagación del sonido es similar en los fluidos, donde el sonido toma la forma de fluctuaciones de presión. En los cuerpos sólidos la propagación del sonido involucra variaciones del estado tensional del medio.

PROPAGACIÓN DE ONDAS

1.2 Definición de onda:

En física, una onda consiste en la propagación de una perturbación de alguna propiedad de un medio,a través de dicho medio, implicando un transporte de energía sin transporte de materia. El medio perturbado puede ser de naturaleza diversa como aire, agua, un trozo de metal e, incluso, inmaterial como el vacío.

1.3 Como se propaga el sonido:

La propagación del sonido implica transporte de energía sin transporte de materia, en forma de ondas mecánicas que se propagan a través de la materia sólida, líquida o gaseosa. Como las vibraciones se producen en la misma dirección en la que se propaga el sonido, se trata de una onda longitudinal.

Estamos hablando, pues, de las clásicas ondas que se producen cuando metemos nuestro dedo gordo del pie (el agua está helada) en una piscina en calma absoluta.

Como todos sabemos se producen "ondas", que no son más que perturbaciones de energía en el medio (el agua), y estas tienen una dirección y una "intensidad".

Que magnífica tentación la de romper la calma de esa piscina que está en absoluta calma y ensimismarnos con las "ondas", fascinándonos con un embrujo similar al que nos produce una chimenea llameante.

Pues bien en el aire, por ejemplo, pasa lo mismo, solo que no lo vemos, pero si la percibimos gracias a nuestros oídos, magníficamente diseñados para recibir éstas variaciones de presión y enviárselas al cerebro para procesarlas Así funciona nuestro oido.
 Si somos un poco observadores, siguiendo con el tentador ejemplo de la piscina y nuestro dedo gordo del pie al introducirse en el agua como "perturbación", vemos que se producen las mágicas ondas, con su perfecta y embelesadora forma esférica y concéntrica. Con éste gesto de observación habremos entendido gráficamente el concepto de una forma natural, sin fórmulas ni palabras técnicas de difícil comprensión y asimilación.


Pues bien, una vez que ya tenemos una imagen clara de ellas, juguemos un poco con ellas y aprendamos algo más. Como la mejor manera de aprender es experimentar...pues experimentemos, y ¿qué es lo primero que se nos viene a la cabeza? ROMPERLAS, ¡¡claro que sí!!, es inevitable esa maliciosa idea, incluso las mentes más científicas sucumben a ella. Pero sucumbamos de forma "científica" y vamos por partes, con orden y método.

¿Cómo las rompemos primero y con qué?

Pues primero las vamos a intentar romper con el palo de la escoba, venga... ¿Pero qué pasa?, no se rompen, pasan de mi palo de la escoba como si no existiese ¿por qué?, efectivamente tu científica intuición y razonamiento son correctos ¡¡ES MUY PEQUEÑO!!.
Pero seguimos maquinando y pensamos ¿qué ocurrirá si metemos 30 palos de escoba en nuestra piscina?. Pues ocurre que entonces si rompemos la onda y hemos descubierto la DISPERSIÓN, ahora nuestra gran onda se parte en pequeñas unidades y comienza a crecer en cada punto de rotura nuevamente.


Como consecuencia de éste pequeño fracaso inicial y nuestro siguiente éxito, nuestra mente "calenturienta y maliciosa", nos dice que metamos un objeto más grande, como por ejemploooo...un hermoso y sólido poste perfectamente cuadrado (da igual de que) de 50x50cm.

¿Que nos ha ocurrido en este segundo caso? Exactamente lo que intuíamos, hemos ROTO nuestras ondas, esta vez ha sido un triunfo, pero...¿qué ocurrió?, ¿desapareció sin más?, ¿salió de la piscina en grandes destellos verdes?, pues no, simplemente la hemos roto porque la superficie contra la que ha impactado tenía el tamaño suficiente para ello y además se ha producido un efecto nuevo (que las mentes más avanzadas habíamos previsto), ¡han rebotado, lo han rodeado y han cambiado su dirección! ¡que locura! Y
"VIENEN CONTRA NOSOTROS y nuestro dedo gordo".

FANTÁSTICO hemos descubierto la DIFRACCIÓN.


Pues bien este efecto inesperado (no para nosotros los preeminentes y avanzados) le llaman los sesudos estudiosos de los fenómenos ondulatorios DIFRACCIÓN, y éste comportamiento es común a todos ellos, desde ondas sonoras, ondas en la superficie de un fluido (nuestra piscina o la municipal) y ondas electromagnéticas como la luz y las ondas de radio.

Bueno, como hemos podido ver tras nuestros científicos experimentos, podemos decir que sabemos más de lo que creíamos de ondas ¿verdad?. Estos fenómenos o comportamientos nos ayudan a explicar ciertos fenómenos acústicos y sus posibles soluciones, aplicando nuestra simple intuición y lógica y un poquito de conocimiento adquirido.
                                        

2. ¿QUE ES El RUIDO?
En éste capítulo nos vamos a ocupar especialmente del que será nuestro enemigo a batir:
¡¡EL RUIDO!!

2.1 Definición de ruido
Empezaremos como siempre con alguna que otra sesuda definición de RUIDO:
En comunicación, se denomina ruido a toda señal no deseada que se mezcla con la señal útil que se quiere transmitir. Es el resultado de diversos tipos de perturbaciones que tiende a enmascarar la información cuando se presenta en la banda de frecuencias del espectro de la señal, es decir, dentro de su ancho de banda.
Según la R.A.E:   ruido. (Del lat. Rugi(tus). Sonido inarticulado, por lo general desagradable.
En estas dos definiciones, al igual que en casi todas las que miremos, encontraremos un elemento común: “No deseado” (desagradable)
En consecuencia podemos concluir que el ruido es sonido no deseado y que además interfiere, interrumpe, dificulta, molesta, etc... ¿Y por qué llegamos a esta conclusión?, pues básicamente porque todos, y cuando digo todos (incluido tú) lo primero que se nos viene a la cabeza, cuando pensamos en él, es ese sentimiento negativo de molestia, incluso cambiamos el gesto, como si viéramos una herida pululenta o atisbáramos un olor realmente desagradable.
En cualquier definición que busquemos, la palabra deseo (en sentido negativo) va a aparecer en su enunciado, por lo que entiendo que lo deseado y lo indeseable van a definir posturas irreconciliables entre los receptores del sonido (el ruido es sonido también, incluso música para otros).
La subjetividad cobrará una gran importancia en todo lo concerniente al ruido, ya que dependerá de la persona o personas en cuestión implicadas y su sensibilidad al mismo, estado de ánimo, etc.
Pues bien, ya que estamos de acuerdo en ese detalle de la indeseabilidad del ruido, te diré que como casi todo lo desagradable en esta vida, existen diferentes “tipos de ruido”.

2.2 TIPOS DE RUIDO

En primer lugar aclarar que no nos vamos a referir a “estilos o grupos musicales”, ya que la extensión de éste post sería superior a la de los PILARES DE LA TIERRA, y su contenido mucho más irritante para “fans” incondicionales de ciertos estilos musicales (ruido para otros).
Si buscamos tipos de ruido (por ejemplo en San Google) veremos que hay multitud de ellos y cada uno atiende a un criterio de clasificación (origen, frecuencia, periodo, intensidad, etc.), pero nosotros (que somos gente práctica) nos centraremos en algunos de ellos, que son los que nos van a interesar realmente.

2.2.1 Ruido aéreo (Aclaración: no es “exclusivamente” el de los aviones y aeropuertos ).
Ruido que se propaga por el aire hasta llegar a nuestro oído.
En esta clasificación englobaremos todos los que se transmiten por el aire, como nuestra voz, la música, independientemente de cómo se genere, motores, instrumentos, herramientas, cantantes, equipos de audio, etc.
Es el más “sencillito” de arreglar ya lo verás más adelante (si no te aburres de leer antes).
2.2.2 Ruido de impacto
Ruido producido por el choque de dos objetos sólidos, que es transmitido por la estructura.
Este tipo es bastante molesto ya que su transmisión, además de la vía aérea, utiliza la estructura de la construcción, por lo que puede ser que tu vecino del 1º Pablito esté clavando una escarpia y tú que vives en el 5º lo estés escuchando como si lo clavase en tu salón (las cosas de la acústica).
2.2.3 Ruido estructural
Ruido transmitido a través de la estructura del edificio. Suele ser provocado por las vibraciones excesivas de una máquina fijada directamente al suelo, o las vibraciones que genera un subwoffer de los buenos sobre la pared que está “mal colgado” (sin asilar), y cosas así.
Como por ejemplo:
Otra vez tu vecino Pablo, que tiene un frigorífico (que compró en la misma oferta del año 89 junto con su aire acondicionado) cuyo compresor vibra desenfrenadamente y como tiene las patas podridas por el tiempo y el óxido, lo hace directamente sobre el suelo, y claro, de este hasta cualquier punto del edificio (y por supuesto tu casa).
Para que nos hagamos una idea, la velocidad a la que viaja el sonido en el aire es de 340 m/s, pues bien en el ladrillo a 2.500 m/s, en el hormigón a 3.100 m/s y en el acero a 5.000 m/s.
Este es el más temido y solo conseguiremos aislarlo con las técnicas antivibratorias adecuadas (luego mencionaremos algunas).

2.2.4 Ruido de fondo
Ruido inherente a un recinto en ausencia de fuentes de ruido externas.
Es el ruido que tenemos habitualmente sin el que generarían las fuentes externas o causantes de la perturbación del mismo.
En fin, el ruido de fondo es el que tenemos en casa cuando estamos tranquilamente en nuestro dormitorio hasta que pasa el “silencioso” camión de la basura y se lo carga.
2.2.5 Ruido estacionario
Ruido cuyas características permanecen relativamente constantes en el tiempo.
Por ejemplo: el ruido que genera la unidad de aire acondicionado de tu vecino del 1º Pablo (comprado en una oferta en el año 89 y todavía funciona el puñetero) sobre todo en verano que necesitas abrir las ventanas para refrescar la casa, y claro se te cuela el dichoso ruido estacionario todo el día.
Otros tipos de ruido (no menos importantes) son:
2.2.6 Ruido impulsivo
Ruido fluctuante de manera acusada en un breve intervalo de tiempo.
Este podría ser una de las “correítas” del aire acondicionado de Pablo que sufre un deterioro (normal con la edad que tiene) y produce un golpeo cada 30 segundos realmente molesto.
Es decir un ruido de diferente tono al estacionario que sobresale sobre éste a intervalos de tiempo constantes.
2.2.7 Ruido rosa (a pesar de su nombre no es nada femenino ni agradable)
Ruido que contiene la misma cantidad de energía en cada banda de octava. Su nivel desciende 3 dB por octava. Este tipo de ruido se asocia a los ruidos que escuchamos en forma habitual en una vivienda (televisión, música, conversaciones en vos alta…).
Este ya es de creación artificial para efectuar las mediciones acústicas. Es algo parecido al ruido del televisor cuando no tiene señal (El televisor de Pablo claro que lo compró en la misma oferta del año 89).
2.2.8 Ruido aleatorio
Señal empleada habitualmente en medidas acústicas, cuya amplitud, fase y frecuencia varían continuamente. Su distribución de energía espectral es uniforme.
2.2.9 Ruido blanco
Ruido cuya energía es uniforme en el rango de frecuencias audible. Su nivel aumenta 3 dB por octava. Este ruido está relacionado con el ruido del tráfico. Y alguno más que no vamos a nombrar.
Dada la gran variedad de “ruidos”, y creo que nunca mejor dicho, nos vamos a centrar en estos cinco tipos que hemos destacado al principio, ¿por qué?, pues simplemente porque son los que manejaremos normalmente cuando queramos quejarnos o transmitirle a algún técnico (por ejemplo municipal) nuestro problema (o denuncia), o cuando queramos dar una solución al mismo aplicando alguna solución acústica.
Pues bien identificar correctamente el tipo de ruido al que nos enfrentamos es primordial para poder aplicar la solución correcta, al igual que el médico receta el tratamiento en función del diagnóstico, nuestra “receta acústica” variará en función del tipo de ruido.
Como conclusión en éste capítulo diremos que:
La importancia de reconocer el tipo de ruido que nos afecta es fundamental a la hora de comunicarlo o aplicar soluciones al mismo y, por supuesto, ahorrar en materiales y trabajos innecesarios y obtener un resultado satisfactorio.
A continuación os dejo un dibujo esquema (básico) de cómo se transmite el ruido, en él podemos observar las diferentes vías de transmisión incluidas las denominadas vías de flanqueo.
Las vías de flanqueo son las que sigue el ruido además de las de transmisión directa, es decir a través de particiones comunes a los dos habitáculos, como puede ser el forjado, pilares, (estructura común) o la propia medianera que conecta con el mismo y por lo tanto transmite también sonido a éste que después puede reproducirse en el habitáculo contiguo. En definitiva viaja por toda la estructura del edificio.
3. ¿Qué es un Decibelio?
3.1 Definición sesuda:
El decibelio es una unidad logarítmica, adimensional y matemáticamente escalar. Es la décima parte de un belio (símbolo B), que es el logaritmo de la relación entre la magnitud de interés y la de referencia, pero no se utiliza por ser demasiado grande en la práctica, y por eso se utiliza el decibelio. El belio recibió este nombre en honor de Alexander Graham Bell.
Un belio equivale a 10 decibelios y representa un aumento de potencia de 10 veces sobre la magnitud de referencia. Cero belios es el valor de la magnitud de referencia. Así, dos belios representan un aumento de cien veces en la potencia, 3 belios equivalen a un aumento de mil veces y así sucesivamente. Por esto mismo es que los “decibelios no sean todos iguales”.
Ese carácter logarítmico es el que hace que cuando hablamos de 65 dB o 71,5 no sea realmente un aumento del 10% del ruido que percibimos, sino mucho más, y si seguimos subiendo cada vez el dB “es mucho mayor” que el anterior.
Si lo representáramos en una escalera los peldaños crecerían en tamaño, respecto del anterior, en proporciones cada vez mayores conforme subamos escalones.

3.2  En cuanto la suma de decibelios.
No pienses que si una suegra emite 90 dB a pleno rendimiento pulmonar y una madre emite 91 dB entre las dos serán 181 dB, pues gracias a Dios no es así afortunadamente, entre las dos sumarán 93,5 dB.
Para realizar estas sumas existe un método bastante fácil en el que si aplicamos una tabla de valores y un procedimiento muy sencillo nos ahorraremos tediosas y complicadas operaciones matemáticas que seguramente olvidamos hace tiempo (nuestro cerebro tiende a olvidar lo que no nos agrada demasiado como las matemáticas y alguna cosilla más).
Te lo comento por si pudiera interesarte, pero también te digo que hay calculadoras apropósito del tema, por si no te quieres calentar la cabeza demasiado. Pero no está de más que veamos este método. (Gráfica de suma de dB)
Ordenar de mayor a menor los niveles de ruido a sumar. Restar el primero al segundo y la diferencia obtenida, llevarla al eje X del gráfico y en el eje Y obtendremos el número de dB que se han de sumar al ruido de mayor nivel.

    Al nivel resultante de la suma anterior, se le resta el tercer valor y se opera del mismo modo.
    Y así repetiremos el proceso hasta terminar con todos los niveles que queremos sumar.


Una pequeña aclaración:
Observaciones al gráfico de suma de decibelios
La suma de dos niveles de presión acústica iguales, siempre da un valor incrementado en 3 decibelios. Por ejemplo: 58 dB + 58 dB = 61 dB.
La suma de dos niveles de presión acústica en el que uno de ellos es superior al otro en 20 decibelios o más, da un resultado prácticamente igual al sumando mayor. Por ejemplo si sumamos 90 dB + 70 dB = 90 dB.
UN EJEMPLO:
Sumemos 87 dB + 92 dB.
1º-La diferencia aritmética entre 92 y 87 es 5 decibelios.
2º-En el eje horizontal buscamos 5 de donde subimos hasta la curva y de ésta al eje vertical obtenemos el valor 1,19.
3º-Añadimos 1,19 al valor más grande de los sumandos y queda 92 +1,19 = 93,19 dB.
Bueno, ya sabemos hasta sumar dB, pero para llevar todo esto a un terreno más cotidiano y nos hagamos una clara idea de las magnitudes que manejamos le daremos un vistazo a la siguiente escena familiar y ya tendremos el cuadro completo.


Sitúate e imagina lo siguiente:

La paz absoluta, estamos solos en casa 0 dB (que es el umbral de la audición), pero era demasiado bonito para durar eternamente y llega nuestra suegra y se sienta, pues bien su sola respiración (tu no respiras de momento) genera 10 dB, pero como trae el Hola debajo del brazo se pone a leer en voz muy bajita, casi susurrante (cosa rara) ya nos vamos a los 20 dB.
Y claro se le ocurre comentar lo último de Belén Esteban y entabla una conversación tranquila contigo 40 dB, de momento lo soportamos.
En fin, vuelven a llamar a la puerta y entran en casa la esposa, los dos hijos y el Suegro con su maletín de herramientas para colgar no sé qué, todos saludando y hablando a la vez, pues ya está 60 dB, y acto seguido como la esposa viene estresada y con mil tareas por hacer te dice “pasa la aspiradora” mientras preparo los niños, procedes a desarrollar la tarea encomendada y conectas la aspiradora que como no es de última generación produce 70 dB.
Dios el ruido empieza a perturbarte, pero lo peor no ha llegado aún. El tren de las 19:45 que pasa junto a tu casa está pasando 80 dB.
Dios mío la presión acústica está pudiendo contigo y tus nervios se están alterando, y claro tu suegra te dice: así no se hace, ¿es que no sabes ni pasar la aspiradora?, claro ya no puedes contenerte y empiezas una acalorada discusión 90 dB, pero entonces tu suegro acciona el magnífico taladro profesional, marca Agme, que acaba de comprar en el Leroy “Martín” y ahí tienes ya los 100 dB.
Llegados a este punto la presión (de todos los tipos, sonora, nerviosa y espiritual) se hace insoportable y piensas ¿qué más puede ocurrir...?, ¡Eah, pues toma ya, por pensar! Tu hijo mayor acaba de encender el estéreo de su habitación y acaba de poner a Extremo-Duro a 110 dB y al momento pasa volando bajito un avión (vives muy cerca de la T-4, y AENA no está por insonorizarte la vivienda) que está despegando 130 dB, y creo que vamos a dejarlo ahí... por tu salud física y mental, por qué lo siguiente sería traspasar el umbral del dolor 140 dB, y la explosión del Krakatoa 180 dB (que como vives cerca de la T-4 es imposible que la escuches) o una explosión atómica 200 dB (pero ya con el taladro, la aspiradora, los niños el estéreo, la suegra, la señora, etc, creo que es suficiente estres).

Después de leer esto te recomiendo que te relajes, respires hondo, al menos tres veces y pienses en la piscina (tuya o municipal y sus magníficas y silenciosas ondas). ¿Funciona?, claro que sí.

4. TIPOS DE MATERIALES DE AISLAMIENTO ACÚSTICO

4.1 Clasificación (según sus capacidades)
Los vamos a clasificar en tres grupos bien diferenciados:
-Aislantes
-Absorbentes
-Antivibratorios

Antes de comenzar a hablar de los materiales, diremos que un buen aislamiento acústico deberá cumplir la Triple A (esto no tiene nada que ver con Standard & Poor's ni la prima de riesgo).
¿Qué quiero decir con esto de la triple A? Pues que una buena combinación de materiales de las tres familias es lo correcto para un óptimo resultado.
Más adelante veremos el porqué de esta afirmación.
Vamos con la primera A

4.2 Materiales Aislantes:

¿Por qué son Aislantes?
Pues simplemente porque no dejan pasar el ruido (que listo), y lo reflejan en su mayor parte, de ahí que en la mayoría de los casos de estancias bien aisladas el sonido interior sea realmente horrible, ya que empieza a rebotar en todas direcciones al no tener por donde “escaparse” y se deba acondicionar acusticamente la sala (pero eso es otra película distinta).
Como ejemplo pondremos al campeón de todos ellos el PLOMO.

¿Por qué es el campeón?, pues nada menos que por “pesao”, ya que es el material de mayor densidad que podemos “comprar”(11.340 kgr/m3) normalmente, incluso existen paneles acústicos que lo incorporan en finas láminas. Cuál es su mayor problema EL PRECIO y lo “pesao” que es.
Los materiales aislantes suelen ser rígidos, compactos, densos y no porosos, casi impenetrables (sobre todo al aire).
Dentro de los materiales aislantes debemos darle la importancia que merece a un elemento que consideraremos como fundamental, que son los cerramientos de la estancia, es decir, las ventanas y puertas, ya que tienen una importancia total en el aislamiento global del habitáculo en el que trabajaremos. Si no cuidamos este detalle podemos fracasar de la forma más estrepitosa, aun cuando hayamos hecho un magnífico trabajo.

Si tomamos una pared como referencia de 4 m2 con un aislamiento de 55 dB y tenemos una ventana o puerta de 2 m2 con un aislamiento de 30 dB el aislamiento del conjunto se aproximará notablemente a los 30 dB de la puerta o ventana y no a los 55 dB de la pared, es cruel, pero es así.
Afortunadamente tenemos ya en el mercado unos productos geniales (caros), pero realmente efectivos, como perfilerías estancas de PVC, cristales dobles acústicos, puertas acústicas, visores y un sin fin de configuraciones para elegir.
En este apartado aremos un pequeño inciso, porque en mi dilatada experiencia he visto como magníficos trabajos de aislamiento eran “estropeados” por querer ahorrar en los cerramientos y colocar sistemas inadecuados o insuficientes.

Cuatro buenas recomendaciones (realmente importantes):
Las imágenes que os muestro son de KÖMMERLING ¡buenos materiales!

1º La elección del perfil:

Para que una ventana tenga un buen nivel de aislamiento acústico debe ser impermeable al aire ya que el ruido se transmite por el aire, como bien sabemos ya. Pues bien según la impermeabilidad de la perfilería, ésta se clasifica de tipo 1, 2, 3, 4, y como materiales del perfil, hay varios como el aluminio, acero, PVC, madera incluso mixtos, pero como norma general el PVC por sus propiedades físicas es el que mejor nos va a funcionar.
Si observamos las perfilerías más básicas como las correderas de aluminio de toda la vida, vemos que el aire pasa considerablemente, por lo que el ruido también (por muy bueno que sea el cristal).


2º Forma de apertura:

Como hemos mencionado antes las corredera nos son muy recomendables por lo que optaremos preferentemente por sistemas de hojas batientes (las de toda la vida) ya que su hermeticidad es muy superior debido a sus dobles ( triples o más) puntos de sellado perimetral.

3º Los vidrios:

Con cámara (de aire) tienen buenas cualidades en cuanto a aislamiento térmico, pero no necesariamente acústicas. Para un buen aislamiento acústico debemos procurar que al menos uno de los vidrios tenga un espesor mínimo de 6 mm. Por otro lado, si nuestra necesidad de aislamiento acústico es alta los vidrios laminados son los más aconsejables. Y si queremos más, los hay que en le cámara de aire contienen de gases nobles y similares que mejoran el aislamiento acústico en entornos muy ruidosos.

4º Persianas:

Un coladero de ruidos en una vivienda son las persianas. Por eso deberemos tener especial cuidado en su elección o su posterior tratamiento, y que éste detalle puede arruinar todo nuestro trabajo e inversión (los detalles nos hacen grandes).
4.2 Materiales Absorbentes:
Ahora se nos van a caer varios mitos, como por ejemplo que la lana de roca o la de vidrio (el tan mal afamado pica-pica) y las espumas acústicas son aislantes.
Pues bien estos materiales ¡no son aislantes!(al menos no demasiado) Son absorbentes y que nos quede claro que en este caso no vale lo de “tanto monta que monta tanto” (luego lo explico).
Los materiales absorbentes lo son porque consumen la energía acústica (magia) transformándola en calor, con lo que impiden el rebote de la misma pero la parte de energía que las atraviesa sigue siendo muy importante, por lo que realmente no nos aíslan del exterior o del vecino (al menos considerablemente).
¿Cuál es su característica común? Su esponjosidad, porosidad y relativa baja densidad, así como ser de celda abierta (en el caso de las espumas), y eso es precisamente lo que les confiere la capacidad de absorber el sonido, “su penetrabilidad”.
Como he dicho antes que explicaría lo de que no es lo mismo en este caso “tanto monta que monta tanto” pues ahí va:
Si vamos a construir un tabique doble y colocamos el absorbente en el exterior de éste mejorará la reverberación, pero el aislamiento del tabique será prácticamente el mismo, pero si lo colocamos en el interior (entre las dos caras del tabique) el aislamiento mejorará notablemente y no así la reverberación. Esto es por que estos materiales eliminan las resonancias vibratorias y acústicas entre paneles y mejoran su comportamiento aislante como sistema.
TRUCO

Si queremos saber si un material es aislante o absorbente, un buen truco es acercárnoslo a la boca y soplar (no me estoy quedando con nadie), si el aire pasa es absorbente y si no, además de ponernos colorados del esfuerzo, sabremos que el material es aislante.
Por cierto, si soplamos un panel de Poliespan o Poliestileno expandido (corcho blanco) que es ¿aislante o absorbente?
Pues ni uno ni otro, porque es de celda cerrada y no tiene nada de masa, eso si es un buen aislante térmico (sobre todo para el marisco).

4.3 Materiales Antivibratorios:
Básicamente son materiales y elementos diseñados para reducir la transmisión de las vibraciones, como su propio nombre indica (vaya genio), bien generadas por motores o por impactos (pasos, muebles, caídas de objetos,etc).
Estos a su vez los vamos a clasificar en tres tipos:

Láminas:

Las láminas antiimpacto son utilizadas generalmente para aislar suelos y las podemos encontrar de diversos materiales, desde poliuretano reticulado “de celda cerrada” en altas densidades a cauchos.
Básicamente lo que hacen es desolarizar la losa o piso del forjado evitando que la vibración pase directamente del uno al otro.

Muelles, aisladores o silentbloks:

Este tipo de elementos los podremos encontrar de caucho termoacelerado con un cuerpo metálico para recibir y fijar el elemento a aislar, de muelle o una combinación de ambos.
Estos elementos los podemos encontrar para todo tipo de soluciones como:
Para suspender del techo o estructura superior un techo acústico, una máquina de aire acondicionado, los conductos y tuberías, etc.

    Para fijaciones verticales como perfiles para tabiquería de yeso, estructuras metálicas, bancadas,etc.

      Para fijaciones horizontales en el suelo, como maquinarias, losas flotantes de hormigón, bancadas antivibratorias, etc.

Placas:

Este tipo de placas van desde los clásicos tacos de caucho a las placas antivibratorias de medidas, densidades y espesores específicos para aminorar la transmisión al piso de las bancadas antivibratorias, suelos técnicos, etc.

5. Casos prácticos de cómo insonorizar
Venga vamos a verlos, pero te digo que no vamos a dar un manual de montaje de aislamientos acústicos o insonorización, aquí vamos a ver qué tipos de materiales de aislamiento acústico escogeremos y unas nociones de como colocarlos, sin entrar en detalles de montaje propios de cada fabricante o sistema de instalación.
Lo primero que debemos saber es que tipo de ruido queremos aislar y cual puede ser su procedencia.
A veces no es nada fácil, ya que las puñeteras resonancias estructurales pueden complicarnos la tarea bastante, o podemos tener distintos focos de ruido, etc.
Veamos algún ejemplo.

5.1 Caso A)

Uno sencillito (para ir calentando):
Tenemos un run-run constante en casa (ruido estacionario) y sospechamos que puede ser una caja de ventilación que tenemos justo en la azotea. Pues bien vamos a asegurarnos de que es esa caja es la causante de nuestro ruido y vamos a pararla (off) y ver si el ruido desaparece o no, si desaparece lo hemos localizado, ya tenemos nuestro primer éxito (muchas veces lo más complicado es identificar la fuente del ruido).
A continuación sabemos que su transmisión es estructural, por lo que tendremos que tratarlo con técnicas y materiales antivibratorios.
Así que nos armamos de valor y subimos a la azotea y vemos la máquina en cuestión, lo más probable es que tenga cuatro apoyos fijados al suelo mediante tornillos y el lumbreras que lo instaló no pensó en lo molesto que puede llegar a ser ese ruido.

Pues en ese caso nos tocará a nosotros solucionarlo, para ello le daremos un vistazo a la máquina en cuestión y miraremos el fabricante y modelo (normalmente traen una chapa con las características técnicas, fabricante y modelo) y buscaremos en San Google la máquina en cuestión y veremos su peso y cualquier otra característica que nos interese (podríamos ver a la frecuencia que trabaja, pero normalmente es a 50 hz). Ya tenemos la información y la máquina pesa 60 kg, pues buscaremos unos aisladores o silentbloks adecuados a ese peso y frecuencia, teniendo en cuenta que si la caja es rectangular y el motor no está centrado los aisladores serán para distintas cargas, y los colocaremos en la zona de más peso los de mayor tolerancia y en la más ligera los de menos.
No ha sido complicado, pero podría serlo con máquinas más grandes, o fenómenos de resonancias específicos.
5.2 Caso B)

Uno corriente (facilito):
En mi dormitorio escucho a mis vecinos hablar (y otras cosas), y pienso que seguramente ellos me escuchan a mí también...que corte ¿no?, que falta de intimidad y que caldo de cultivo para la proliferación de esos seres tenebrosos (de pesadilla) que son l@s viej@s del visillo (presentes en todas las comunidades de vecinos).

Pues ya sabemos que el ruido es aéreo (recuerda que no es de de aeropuertos y aviones) y que se nos transmite a través de la pared, ¿qué hacemos?... ¡exactamente! vamos a insonorizar ésa pared. ¿Cómo?, pues vamos a trasdosarla (vamos a forrarla).

¿Con que? Pues por ejemplo con los nuevos Paneles acústicos Insonoriza-T (la opción más sencilla, rápida y limpia sin obras). Estos paneles vienen ya configurados y no necesitan aisladores, ya que carecen de fijaciones rígidas a la pared y son realmente “flotantes”.
  Pueden estar compuestos de panel de celulosa yeso más una placa adherida de Poliuretano de alta densidad o incluso pueden incorporar una membrana acústica en su interior. Su sistema de fijación no rígida lo hacen un material bastante completo, ya que actúa como aislante y antivibratorio en uno solo.
También podemos utilizar sistemas más tradicionales, como los trasdosados de placa de yeso laminado (tipo Pladur) con su perfilería metálica, colocando el absorbente en su interior y por supuesto aisladores acústicos (si fijamos los perfiles directamente a la pared su rendimiento es menor). Este sistema conlleva más trabajo, y la consistencia del yeso laminado es inferior al panel de fibro-yeso.
Con estas técnicas y sistemas, lo normal será que reduzcamos nuestro problema de transmisión de ruido a través de la pared muy considerablemente, “pero nuca corregiremos los estructurales”.

5.3 Caso C)

Uno complicado:
Somos amantes del cine y tenemos un Dolby Surround de categoría, pero no queremos molestar a nuestro vecino.

Pues bien en ese caso vamos a necesitar materiales de todos los tipos que hemos mencionado (la triple A) y deberemos fabricarnos una “caja acústica” dentro de nuestro salón o habitación.
Esto va a ser un trabajo serio, pero que muy serio.
Para esta ocasión primero debemos contar con la altura de la habitación, ya que tendremos que montar un techo aislante y este va a requerir un mínimo de cámara de aire (cuanto más mejor), además también habremos de montar un suelo flotante que como poco necesitará 2 cm, así que si nuestro techo baja un mínimo de 20 cm y nuestro suelo sube 2 cm y contamos con una altura de suelo a techo de 2,60 m(la altura normal de los pisos), la habitación se nos va a quedar en 2,38m.
En cuanto a las paredes perderemos un mínimo de 5 cm (con Insonoriza-T o 7 cm o más con otros sistemas tradicionales).
Ahora vamos a ver que cerramientos tenemos, si nuestras ventanas son de las de aluminio de toda la vida (correderas), tendremos que pensar en cambiarlas o no hacer nada, por que como te expliqué antes, por ahí se nos va a ir todo el sonido.
Pues bien, como estimamos que vamos a generar un ruido de unos 90 dB, tenemos que saber que a nuestro vecino no deben llegarle más de 30 dB, por lo tanto tenemos que conseguir un aislamiento global de 60 dB (como una cafetería), pero no te asustes (demasiado) ya contamos con unos 40 dB aproximadamente de nuestras frágiles medianeras y demás elementos constructivos, así que vamos a planificar la faena.
Una aclaración antes de empezar, el orden de montaje es muy, pero que muy, importante, por ello tanto si ejecutas tú el trabajo, como si te lo va a hacer un “profesional” tenlo en cuenta, “los detalles nos hacen grandes y mejores”.

1º El suelo:
Es lo primero que montaremos, ya que queremos que los trasdosados (la falsa pared que vamos a colocar) descansen sobre él y evitar puentes acústicos.
Una opción muy práctica es la tarima flotante, hoy día tienen unos sistemas de montaje a base de clik extraordinariamente sencillos de montar y no necesitan de obras. En cuanto al espesor te recomendaría que tuviese al menos 10 mm (si tiene más mejor). Este será nuestro material aislante (ante el ruido aéreo), pero ahora tendremos que implementarlo con alguna cosilla más, así que colocaremos una lámina antiimpacto. ¿Que tipo de lámina?, pues escogeremos entre el clásico poliuretano y las muy modernas y efectivas láminas de caucho reciclado en sus distintos espesores (funcionan realmente bien).
Eso sí, tenemos que tener muchísimo cuidado de que la tarima no toque en ningún punto con la pared original para evitar posibles puentes acústicos. Para ello te recomiendo colocar un perímetro (a modo de solapa, plinto o rodapié) con el mismo material que coloquemos debajo de nuestra tarima, así garantizamos que no hay contacto con la pared y por lo tanto evitamos el peligro del puente acústico.

                         

2º Las Paredes:

Trasdosar las paredes será nuestra siguiente faena, así que manos a la obra, ¿o mejor sin obra?.
Como en caso anterior hemos comentado como trasdosar, no nos extenderemos en éste, porque seguro que lo cogiste antes a la primera .


3º El Techo

Para el techo necesitaremos al menos:
(Por supuesto si tenemos un falso techo de escayola o similar tendremos que quitarlo)
1º Aisladores acústicos para suspender nuestro techo acústico del forjado.

Generalmente estos se suspenden con varillas roscadas y tacos de latón y escogeremos uno u otro modelo en función del peso y el nº de aisladores por m2 que vayamos a colocar.
Ejemplo si nuestro sistema pesa 20 kg/m2 y vamos a colocar 2-3 ailadores por m2 estos deberán de actuar entre 18 y 30 kg. No por poner unos aisladores más potentes (para más kilos) va a funcionar mejor el sistema, sino todo lo contrario.
Tendremos que dotar de un buen absorbente a la cámara que vamos a dejar, para ello podemos elegir entre la multitud de absorbentes que tenemos en el mercado como espumas de poliuretano, lanas minerales o de vidrio, geotextiles, en las distintas densidades existentes.

Yo personalmente empecé hace 13 años con las lanas minerales y me fueron muy bien, pero actualmente las espumas de poliuretano me están gustando cada vez más, ya que son muy limpias y cómodas de trabajar y además se comportan mejor a bajas frecuencias, el inconveniente es que son un poco más caras (muy poco) que las lanas minerales o de vidrio.
Por último habremos de decidirnos por las placas aislantes que vamos a utilizar. Podremos elegir entre un número considerable de ellas, desde la clásica placa de yeso laminado (tipo pladur) o de celulosa y yeso, tableros de densidad media (DM) y alguno más que se te ocurra y te entre en precio. Si las placas son espesores pequeños (10 mm o menos) es aconsejable poner dos capas de material, y si entre placa y placa metemos una membrana o lámina elastómera (de asfalto) o de caucho sería genial ya que mejoraríamos considerablemente el comportamiento de nuestro techo (sobre todo a bajas frecuencias, que son bastante jo...).
En cualquier caso nunca optaremos por techos desmontables de escayola o chapa, ni nada parecido, nuestro techo debe ser continuo y homogéneo, sin agujeros que puedan producir pérdidas (nada de foquitos empotrados ni cosas por el estilo, ya que cada agujero que hagamos deteriorará el aislamiento).
El techo en sus extremos deberá ir fijado a los trasdosados que hemos montado previamente, por eso te decía que el orden es fundamental a la hora de hacer una buena instalación.
Si te fijas observarás que primero ponemos el suelo, con lo que ya éste está aislado del suelo primitivo, acto seguido montamos los trasdosados sobre él, con lo que ya están aislados tanto de la pared como del suelo primitivos, y por último montamos el techo que al ir rematado sobre los trasdosados queda también perfectamente desolarizado y así es como conseguimos la famosa “caja acústica”. Esto de la caja acústica es una idea, que consiste en que dicha caja aisle tanto a ruido aéreo como a transmisiones estructurales, o lo que es lo mismo, que vibra ella solita sin que pasen esas vibraciones a la estructura.
Como toque final (te recuerdo que los detalles nos hacen grandes y mejores) a nuestros magníficos altavoces dolby, trataremos de dotarlos de su pequeño sistema antivibratorio individual para mejorar todo el sistema, ya sea colgándolos con aisladores o poniéndoselos entre su base y el suelo.
Para otros casos más extremos, te recomiendo que contrates con profesionales (de verdad, no de “carne con papas”) que realmente sepan y dominen las técnicas de aislamiento y te saldrá más barato y mejor, y como ya sabes bastante del tema no te será difícil diferenciar a los profesionales del aislamiento acústico de los “montadores de pladur” (oficio magnífico, pero diferente del que necesitas).

En fin, espero que este mini-manual te haya servido de algo, y sobre todo espero que te animes a solucionar el problema de ruido, que te trajo hasta aquí, con el mayor éxito.

 

Fuente:

http://www.como-insonorizar.com

Comentarios
Añadir nuevo Buscar RSS
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Website:
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 

3.21 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
Siguiente >


Libro de Visitas, Guestbook

Contactar por E-mail